Brasil elevará temporalmente hasta el 32% la proporción obligatoria de etanol mezclado en la gasolina comercializada en el país como medida para reducir la presión sobre los precios de los combustibles, provocada por la volatilidad del mercado internacional ante las tensiones en Medio Oriente.
La decisión fue aprobada por el Consejo Nacional de Política Energética, que dispuso aumentar del 30% al 32% la mezcla obligatoria durante un período inicial de 180 días, con la posibilidad de prorrogar la medida una sola vez por otros seis meses.
Según el Ministerio de Minas y Energía, el incremento en el porcentaje de etanol permitirá disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados y evitar la importación de aproximadamente 900 millones de litros de gasolina al año, al sustituir parte del combustible fósil por biocombustible producido localmente.
El Gobierno fundamentó la medida en la actual inestabilidad del mercado petrolero internacional y el impacto de las recientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente sobre los precios del crudo y sus derivados.
