El proyecto cuprífero La Granja, ubicado en el norte de Perú, se posiciona como uno de los depósitos de cobre más relevantes a nivel global, con aproximadamente 22 millones de toneladas de cobre contenido.
Así lo destacó Rafael Roberto, geólogo senior de First Quantum Minerals (FQM), durante su exposición en proEXPLO 2026, evento organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
Según el especialista, este volumen sitúa al yacimiento dentro del grupo de grandes depósitos de cobre a nivel mundial, reforzando su relevancia estratégica en un contexto de creciente demanda global por el metal rojo.
Un sistema geológico complejo
La Granja corresponde a un sistema de pórfidos de cobre con una configuración geológica compleja. El depósito está conformado por un sistema telescopiado de pórfidos y un amplio complejo de brechas hidrotermales.
Roberto explicó que el control estructural del yacimiento, principalmente en direcciones noroeste y noreste, es clave para comprender la distribución de la mineralización y mejorar la interpretación del recurso.
Alta presencia de calcocita hipógena
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es su alta concentración de calcocita hipógena, una característica poco común en este tipo de sistemas.
De acuerdo con Roberto, esta particularidad contribuye a mejorar las leyes de cobre del depósito, diferenciando a La Granja de otros proyectos similares y aumentando su atractivo económico.
Arsénico y caracterización metalúrgica
Durante la exposición, el geólogo también abordó la presencia de arsénico como un elemento crítico en la caracterización del recurso. Su distribución estaría estrechamente vinculada a vetillas y estructuras geológicas, lo que ha permitido identificar zonas con mayor o menor penalización metalúrgica.
Este entendimiento ha sido clave para refinar el modelo geológico y avanzar hacia una evaluación más precisa del proyecto.
Reinterpretación de datos históricos
Roberto señaló que uno de los principales desafíos ha sido la reinterpretación de datos históricos de perforación.
Muchos sondajes antiguos, de carácter subvertical, no interceptaban adecuadamente las estructuras mineralizadas, generando “ruido” en la información geológica.
Frente a ello, el equipo técnico ha implementado un nuevo enfoque orientado a mejorar la representatividad de los resultados y reducir la incertidumbre del modelo.
Modelo de bloques más robusto
Como resultado de este trabajo, FQM ha logrado afinar los límites de las unidades geológicas, identificar zonas de falla asociadas a la mineralización y desarrollar un modelo de bloques más robusto.
Este modelo integra variables geológicas, estructurales y metalúrgicas, permitiendo optimizar la evaluación del depósito y fortalecer la planificación de una futura estrategia de desarrollo.
